Las baterías de los coches en 2026

Las baterías de los coches en 2026

2 de agosto de 2026

En 2026, las baterías se han convertido en uno de los componentes más importantes de los coches eléctricos e híbridos. Los fabricantes buscan ofrecer mayor autonomía, recargas más rápidas, mejor seguridad y precios más competitivos.

El dominio de las baterías LFP

Las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) continúan ganando terreno gracias a su durabilidad, estabilidad térmica y menor coste. Durante 2025 ya representaban más de la mitad de las baterías instaladas mundialmente en vehículos eléctricos y resultaban, de media, más económicas que las baterías NMC.

Por su parte, las baterías NMC —níquel, manganeso y cobalto— siguen utilizándose especialmente en vehículos que necesitan una elevada densidad energética y una mayor autonomía sin aumentar demasiado el peso.

La llegada de las baterías de sodio

Una de las principales novedades de 2026 es la comercialización progresiva de las baterías de iones de sodio. Esta tecnología utiliza materiales más abundantes, funciona correctamente a bajas temperaturas y puede reducir la dependencia del litio. CATL y Changan anunciaron la llegada al mercado de uno de los primeros vehículos producidos en serie con esta tecnología durante 2026.

¿Qué ocurre con las baterías de estado sólido?

Las baterías de estado sólido prometen ofrecer más autonomía, mayor seguridad y menor riesgo de fugas al sustituir el electrolito líquido por uno sólido. Sin embargo, en 2026 todavía se encuentran principalmente en fases de pruebas, prototipos y producción limitada, por lo que aún no son habituales en los coches convencionales.

más económicas, resistentes y eficientes

Las baterías de los coches de 2026 son más económicas, resistentes y eficientes que las de generaciones anteriores. Las LFP lideran el mercado, las de sodio comienzan su expansión y las de estado sólido se preparan para convertirse en una tecnología relevante durante los próximos años.